Ruge un tambor bajo el hombro. Resuena la corneta a lo lejos, Y todos los instrumentos sonoros indican el inicio de la danza. Mi pariente y yo danzamos. Fundimos nuestros cuerpos Abrazados a las trancas Es la llamada a la danza, la danza de los pecados los presentes marcan las pautas Y nosotros danzamos; por purificación o espanto, con la vergüenza encendida y la mirada apagada Danzamos bajo un firmamento teñido, de amor salvaje, de vicios; de ofensas a la tradición y a la tribu Desnudos bajo el tórrido sol del mediodía Cantamos lanzando blasfemias al cielo
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